lunes, 24 de febrero de 2014

LEONES POR CORDEROS



LEONES POR CORDEROS
Alejandro Magno: “Nunca le he temido a un ejército de leones que sea conducido por un cordero. Más le temo a un ejército de corderos conducido por un león”.
Por EL ARQUERO

Estoy viajando en el metro de la ciudad de México, donde las personas se apretujan debido a la cantidad de usuarios que se transportan, es lo que se considera “hora pico”, así que todos tratamos de llegar a tiempo a nuestro destino. Echando un vistazo rápido, la cara de los viajeros esta “ausente”, la mayoría lleva audífonos de su celular o su MP3, quizás para evadirse de su situación. 

Junto a mí va un matrimonio joven  -que a juzgar por su aspecto- son de condición humilde, ambos de tez morena, llevan en brazos a un bebe, tratando de protegerlo con sus cuerpos de los empujones –inevitables- a esa hora del día. Él le va explicando a su esposa que se terminó la construcción, pero le prometieron que en cuanto se inicie otra lo llamarán. Ella, a su vez, le dice que le queda poco dinero y que a su bebe lo tienen que llevar al médico, así que le dice a su esposo, que vayan a la “villita” a pedirle a la virgencita para que le den trabajo pronto.

A pesar de la prohibición expresa para el comercio ambulante dentro de las instalaciones del metro, algunos “vagoneros” sortean las dificultades y a los policías que vigilan el andén. Cuando algún pasajero increpa al comerciante, éste le dice –casi en tono de súplica- que tiene familia y que tiene que llevarles algo de comer, mientras en voz baja se oye decir “éstos “prietos” no entienden que no deben vender dentro del metro”.

Escuchando las noticias internacionales, me entero que en Ucrania hay disturbios sociales y los ciudadanos salen a manifestarse en contra de “su gobierno”, el que sin la menor prudencia criminaliza y ataca a “su pueblo”, con la fuerza de las armas. Los muertos cada vez son más y la opinión mundial voltea la mirada a esa zona. Mirando videos por Internet, escuchas a los ucranianos exacerbarse cada vez que hay más muertos y en vez de abandonar su lucha, aumentan el tono de las mismas, mostrando un valor envidiable.

Mientras que en México las cosas no son mejores, el futuro ha sido comprometido por “nuestros presidentes”, sin embargo las manifestaciones son “tibias” por decir lo menos, porque la mayoría se dejan conducir como corderos y actúan como tal, aunque sepan que el país se deshace por la voracidad de nuestros políticos, pero ¿porque los mexicanos tienen “atole en las venas”?

Aunque los hechos parecen no tener conexión, me hizo reflexionar acerca de la discriminación profunda que existe entre los mexicanos. Tan arraigada desde la llegada de los españoles al nuevo mundo. Si recordamos “nuestros héroes de independencia” fueron criollos –españoles nacidos en América- que buscaban tener “su propio país”, lejos de España, donde no eran aceptados como españoles.

Mi hipótesis al respecto es que desde nuestros primeros años de escuela, la educación –oficial y privada- nos “vacuna” para ser corderos, que agachan la cabeza y obedecen –al pie de la letra- el discurso oficial. La vacuna se llama “HISTORIA OFICIAL”, donde nos dijeron: “vinieron los españoles y nos conquistaron”, así que siendo un pueblo conquistado, no tenemos más opción que obedecer.

Sin embargo, si somos –por definición- un pueblo mestizo, entonces tenemos raíces indígenas y españolas, es por esa razón que en nuestra población hay blancos, morenos, negros etc, todos mezclados en mayor o menor medida. Si aceptamos NUESTRA REALIDAD, entonces debemos reconocer que nos MIENTE LA HISTORIA OFICIAL, ya que nosotros ¡NUNCA FUIMOS CONQUISTADOS!. Los españoles si conquistaron a los mexicas, pero los mexicanos ¡NACIMOS DE ÉSA UNIÓN!, ese fue nuestro inicio como nación.

¡Los mexicanos nacimos de la unión de dos grandes pueblos, el Español y el Mexica y por lo tanto, tenemos el deber y la obligación, de mostrar al mundo que somos dignos herederos de nuestros antepasados y por ende debemos de dejar de ser corderos, por más que se empeñen nuestros políticos!

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